El impacto de la seborrea y la pérdida de firmeza estructural
La presencia de poros abiertos es una manifestación directa de una piel grasa que carece de control metabólico. Cuando las glándulas sebáceas producen lípidos en exceso, el canal folicular se ensancha para permitir su salida. A esto se suma la flacidez facial provocada por la degradación del soporte dérmico con la edad, lo que hace que los poros pierdan su anillo de contención elástico y se vean elongados, transformándose en un componente crítico de la textura irregular de la piel.
